El logo de la Pastoral Juvenil de Venezuela (PJ-V) se remonta en el año 2000. Este nació con el fin de unificar e identificar a los jóvenes católicos que hacían vida pastoral en el país; quienes ese mismo año celebrarían el primer Encuentro Nacional de Jóvenes (ENAJÓ) en Caracas.

En aquel entonces, el director ejecutivo del departamento era David Miguel González, que preocupado por la falta de un elemento que uniera a todos los jóvenes, contacto con el diseñador Cesar Eduardo Torres, de la Diócesis de Maracay, quien para ese tiempo era todavía un estudiante de diseño con 18 años de edad. Cabe destacar, que el logo fue ideado en sus inicios para mostrar al departamento de Pastoral Juvenil y Universitaria de la Conferencia Episcopal Venezolana; por lo tanto muchos de sus elementos han sido modificados. Sin embargo, entre reuniones, bocetos y monitores; se logró consolidar ese símbolo que nos identifica como PJ-V para la Gloria de Dios.

La primera versión del logotipo no dista mucho del actual emblema. Han sido los trazos los que realmente se han ido mejorando y actualizando. Se buscaba algo sencillo pero con significado. Jesucristo, principal modelo de entrega y amor, dio su vida por la salvación de todos, sin ver la edad, sexo o raza alguna; fue por ello que, el símbolo de la mano, significó: ayuda entrega, extender para ayudar; también recuerda las llagas de Nuestro Señor y la misericordia de Dios hacia sus hijos. El símbolo del Espíritu Santo, que es la paloma, evoca aquellas palabras que dijo Jesús: “Mas el Consolador, el Espíritu Santo, al cual el Padre enviará en mi nombre, les enseñará todas las cosas y les hará recordar todo lo que les he dicho” Jn 14, 26. Pues, es quien consuela, acompaña y colma a todos de sus sagrados dones y da muchos frutos, para así poder permanecer en Cristo.

Una vez unificados esos elementos, faltaba la esencia venezolana, ahí recaen los colores del logo. El distintivo tricolor de la bandera con sus estrellas en la parte superior del logo que la engalanan representando así a las provincias y, cabe destacar que, también simbolizan a María que, con su protección y amparo, regala su amor materno a los jóvenes venezolanos.

Por último, las líneas rojas que cortan la parte inferior de la mano tiene dos significados: principalmente, es la presencia de la sangre derramada por Cristo para la salvación del mundo; segundo, definen la pedagogía juvenil (ver, juzgar, actuar) propio de la Iglesia Universal que va muy en tono con la pedagogía de Pastoral Juvenil Latinoamericana.

Con el pasar de los años, se ha ido modificando y adaptando a los nuevos medios en donde ha estado la identidad del joven venezolano. Se han pulido las terminaciones del logo, se han eliminado e incluido elementos manteniendo los primeros principios y conceptos de la Pastoral Juvenil de Venezuela. Como en la segunda versión del logotipo, fechada para el año 2008, ya que lo que se hizo fue mejorar el trabajo de la mano, modificar el nombre para hacerlo más legible y se reorganizaron las estrellas, las mismas que estaban en la parte superior, se colocaron en la parte inferior y se agregó la 8va estrella.

Para el último rediseño, que fue para el 2010, se volvió a modificar la mano, ya que se eliminaron las 3 líneas rojas que poseía en la parte inferior y se agregaron las ondas con los colores de la bandera de Venezuela manteniendo así los conceptos, ya que cada onda representa un momento metodológico: ver, juzgar, actuar.

Y, fue así, como nació el logo de la Pastoral Juvenil de Venezuela.